Para el PARTIDO CASTELLANO (PCAS) el actual edificio del Hospital General Yagüe, con nueve plantas, dos sótanos, varios edificios auxiliares anejos y un total cercano a los 52.000 metros cuadrados de superficie construida (junto con el Centro de Especialidades), inaugurado en 1960, se encuentra estructuralmente en buen estado, ha experimentado numerosas obras, reformas, inversiones y acondicionamientos, y está en condiciones de ser utilizado de manera eficiente durante décadas, con un gasto de rehabilitación mínimo. Su demolición, y la gestión de los residuos generados, supondrá un coste superior a los cinco millones de euros (inicialmente se decía que 2 millones de euros, la Tesorería de la Seguridad Social ha elaborado un proyecto que cifra el coste en 3,6 millones de euros, y los Presupuestos Generales del Estado para 2015 destinan una partida de 5,3 millones de euros al incluir impuestos, proyectos, gestión ambiental, licencias y otros gastos, además de la obra civil de demolición), generando un enorme solar vacío en un lugar clave de la trama urbana de Burgos por muchos años y supondrá que cuando se construyan en dicha ubicación nuevas edificaciones habrá que invertir cifras superiores a los 100 millones de euros.

Los castellanistas burgaleses opinan que esta opción es cara e irracional y optan por rehabilitar el edificio actual compatibilizando su uso como Residencia Pública de la Tercera Edad, como sede de determinadas dependencias administrativas de las instituciones Públicas y con un determinado aprovechamiento terciario. «Ante la ausencia de ideas se pide su derribo, mientras las administraciones gastan importantes cantidades en el alquiler de dependencias para oficinas y escasean las plazas públicas en residencias para la tercera edad». La rehabilitación del edificio actual, según el PCAS-Burgos es una opción racional desde el punto de vista económico (el acondicionamiento para usos terciarios y administrativos es relativamente barata, costando un 15% del total de lo que supondría la demolición más las nuevas edificaciones), desde el punto de vista ambiental (no se generan residuos y se deben utilizar nuevas materias primas) y desde el punto de vista social (se pone el edificio al servicio de los burgaleses en un plazo de meses inferior a un año). El PARTIDO CASTELLANO (PCAS) propone:

  • Las zonas verdes de la parcela serían espacios públicos de libre uso por la ciudadanía.
  • El 40% del actual espacio construido (unos 20.000 m2) se destinaría a atención a la Tercera Edad, como Residencia Pública de Mayores (50%) y Apartamentos tutelados para Mayores válidos (50%) beneficiándose de los servicios ofrecidos por la Residencia (lavandería, comedor, espacio social, asistencia médica y de enfermería, rehabilitación, etc…); algo razonable por la creciente demanda de plazas en las residencias públicas de mayores y la tendencia demográfica al envejecimiento que experimenta la población.
  • El 40% de la superficie sería sede de las diferentes administraciones (Gobierno Central, Junta Castilla y León, Ayuntamiento, etc…) que hoy cuentan con numerosas dependencias en locales alquilados diseminadas por toda la ciudad.
  • El 20% de la superficie actual (Planta Baja, Primera Planta y parte de los Sótanos), se destinaría a Usos Terciarios de carácter comercial privado, con cuya enajenación se podrían obtener en torno a 10 millones de euros, cantidad que se destinaría a la rehabilitación del conjunto del edificio.