Los castellanistas han trasladado al Consejero de Educación del PP, en defensa de esta histórica reclamación de la sociedad burgalesa, que ya contó con una Facultad de Medicina en los siglos XVIII y XIX, numerosos argumentos que justifican social, económica y académicamente la implantación de estos estudios que fortalecerían el incipiente Área de Salud de la Universidad de Burgos (que hoy cuenta solamente con Enfermería y Terapia Ocupacional) y dotaría de significado real la denominación de Hospital Universitario de Burgos (HUBU) del mayor y más reciente hospital burgalés.

Desde el PARTIDO CASTELLANO (PCAS) se ha recordado que un Informe de Viabilidad de la Implantación de una Facultad de Medicina en Burgos, sitúa en 48 millones al año la repercusión económica de los estudios a partir del décimo año de existencia. No sólo daría un fuerte impulso a la Universidad, sino que mejoraría sensiblemente la atención sanitaria y generaría un tejido industrial biotecnológico nuevo en torno a la biomedicina muy importante para una provincia industrial como Burgos y su futuro Parque Tecnológico.

Diversos estudios oficiales hablan de la necesidad de 4000 médicos en Castilla y León en los próximos 10 años y de 200 estudiantes de medicina anuales más en esta Comunidad para cubrir la demanda. Medicina, Farmacia y Enfermería son las titulaciones más demandadas por los jóvenes universitarios burgaleses, y que el envejecimiento de la población en Castilla y León y la saturación de las actuales facultades de medicina de Salamanca y Valladolid auguran una agudización del déficit de profesionales sanitarios. Si no se hace nada en España, en 2025 habrá un déficit de 25.000 médicos. Según el principal sindicato de enfermería, hacen falta urgentemente en Castilla y León 1.200 enfermeras. Castilla y León es la comunidad más envejecida y dispersa de toda la Unión Europea, circunstancias que evidencian una creciente demanda de asistencia sanitaria por parte de la población. En los últimos años se han creado o aprobado doce nuevas Facultades de Medicina en España (Albacete, Badajoz, Barcelona, Bilbao, Cartagena, Gerona, Madrid, Palma de Mallorca, Sevilla, Valencia,…). Ninguna en Castilla y León. Por cada plaza ofertada para estudiar Medicina en las Universidades de Castilla y León, hay 15 solicitudes que quedan sin acceso. Las facultades de Medicina de Salamanca y Valladolid, las únicas de la comunidad, están actualmente muy saturadas, para impartir una docencia y prácticas de calidad, como han reconocido sus respectivos decanos. Casi 1.000 plazas anuales de la convocatoria de Médicos Internos residentes (M.I.R.) en España se cubre con solicitantes extranjeros por falta de médicos españoles. En España se calcula que ejercen 10.000 médicos extranjeros sin título homologado.

Así mismo, los castellanistas recuerdan que Medicina es la titulación más demandada por los jóvenes burgaleses que marchan a estudiar fuera de Burgos. Enfermería es la titulación actualmente más demandada de la Universidad de Burgos, y que deja sin plaza al mayor número de estudiantes que la solicitan. Todas las titulaciones del ámbito de la Salud (Medicina, Enfermería, Fisioterapia, Farmacia, etc…) presentan un elevadísimo nivel de demanda por parte de los estudiantes que desean cursar estudios universitarios, y poseen los niveles de paro más bajos entre los titulados universitarios. El nuevo Hospital de Burgos reúne las condiciones óptimas para convertirse en un Hospital Universitario de referencia en el conjunto de Castilla y León. Así mismo, los Hospitales de Miranda de Ebro y Aranda de Duero pueden asumir el carácter de instalaciones hospitalarias universitarias, lo cual garantizaría un incremento en la oferta de plazas hospitalarias para prácticas, tanto para estudiantes de Medicina como para un incremento del número de plazas de Enfermería, cuya pequeña oferta por parte de la UBU es un problema para el desarrollo de las Ciencias de la Salud en Burgos. 

El PARTIDO CASTELLANO (PCAS) recuerda al Consejero Fernando Rey que la asignación de Medicina, Farmacia y Fisioterapia a Burgos, con su fuerte demanda, fortalecería las debilidades actuales de la UBU frente a la regresión demográfica, supondría un incremento de alumnado cercano a los 1.500 estudiantes y robustecería, desde el punto de vista docente, investigador y de relaciones empresariales a su incipiente Área de Salud.

Finalmente los castellanistas indican al Consejero de Educación que la elaboración de un Mapa de Titulaciones para Castilla y León, no puede basarse exclusivamente en supresión de titulaciones con escaso alumnado, en agrupación de Campus Universitarios, en recortes presupuestarios o en eliminación de puestos de trabajo para Profesores, Investigadores, Becarios o Personal de Administración y Servicios, sino que exige también la implantación de estudios con fuerte demanda social y estudiantil, como Medicina, Farmacia y Fisioterapia, la dotación de presupuestos adicionales para la implantación de enseñanzas on-line, titulaciones en inglés y ayudas dignas para la movilidad internacional de estudiantes, profesores e investigadores, así como una apuesta clara por la Universidad Pública frente a las continuas cesiones de los gobiernos del PP (en el Estado Central y en Castilla y León) a favor de las universidades privadas.