El PARTIDO CASTELLANO (PCAS) sigue solicitando una actuación inmediata en el pinar próximo a la Cartuja de Miraflores de Burgos ante la evidente desidia de las administraciones en su mantenimiento.

La formación castellanista responde, así, a las declaraciones de José Ignacio Pardo, Jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta, a Diario de Burgos.

Falta de mantenimiento en la Cartuja.

Desde el PARTIDO CASTELLANO (PCAS) se sigue insistiendo en la falta de mantenimiento de la zona. La limpieza de los bosques durante todo el año, todos los años, es fundamental, el desbroce del sotobosque, la eliminación de árboles caídos y, de madera muerta, en definitiva el mantenimiento del pinar, más aún en un entorno urbano, algo que en esta zona no se ha realizado desde hace años. Una cosa es mantener y otra desforestar recuerdan los castellanistas al responsable de la Junta. Domingo Hernández Araico Presidente Provincial del PARTIDO CASTELLANO (PCAS), recuerda que en su denuncia pública se decía textualmente, “que la actuación no consiste en meter la moto-sierra y arrasar con el pinar, sino en una intervención que no requiere maquinaria pesada ni grandes presupuestos”.

“Sin duda las manifestaciones del Jefe de Medio Ambiente responden al desconocimiento sobre la zona, las administraciones tienen que saber que para conservar y perpetuar nuestros montes es imprescindible destinar presupuestos públicos para las labores de prevención”. Los castellanistas hablan tanto de riesgo físico para una zona muy transitada como de un altísimo riesgo de incendio, (los incendios hay que apagarlos en invierno, mucho antes de que se produzcan). Los castellanistas recuerdan que “por todos es conocida la cicatería de la Junta en el mantenimiento de los montes de la comunidad autónoma y la endémica carencia de personal”.

Finalmente los castellanistas solicitan a Ayuntamiento y Junta de Castilla y León que se “aclaren” sobre la competencia de mantenimiento en éstos y otros terrenos del municipio, pues parece que ambas instituciones se pasan la pelota, para, como suele ocurrir, finalmente, nadie realice ninguna actuación.