El PARTIDO CASTELLANO (PCAS), ha reclamado formalmente al Presidente de la Junta de Castilla y León que proceda a iniciar el procedimiento de reclamación del Patrimonio Cultural, Histórico y Artístico Castellano depositado en los Museos de la Comunidad de Cataluña.

El PARTIDO CASTELLANO- TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) lleva más de 20 años exigiendo la recuperación del Patrimonio Cultural, Histórico y Artístico Castellano Expoliado, que se encuentra actualmente expuesto o depositado en diferentes Museos, Archivos y Colecciones Artísticas fuera de nuestra tierra y su restitución, conservación y exhibición en Castilla, realizando para ello numerosas acciones de formación y concienciación, así como de reivindicación, incluyendo la recogida hace diez años de 25.000 firmas exigiendo la devolución del Patrimonio Castellano Expoliado que fueron entregadas a la Junta de Castilla y León, a la Generalitat de Cataluña y al Ministerio de Cultura del Gobierno de España, así como concentraciones y manifestaciones en Madrid, Valladolid, Burgos, Salamanca o Barcelona entre otros lugares.

Los castellanistas pretendemos reclamar a las autoridades de la Junta de Castilla y León que se implique en esta reivindicación, colaborando a la elaboración de un inventario exhaustivo de las más de 2.000 obras de arte castellanas que se localizan en colecciones de fuera de esta Comunidad Autónoma, al tiempo que instan al ejecutivo regional a establecer las correspondientes reclamaciones que planteen un procedimiento efectivo para la Devolución del Patrimonio Artístico Castellano Expoliado, actualmente ubicado en otras comunidades españolas o en el extranjero.

Para el PARTIDO CASTELLANO – TIERRA COMUNERA (PCAS-TC), la reivindicación del Patrimonio Cultural y Artístico expoliado a los pueblos de Castilla a lo largo del siglo XX, constituye un ejercicio básico para la Recuperación de la Memoria y de la Identidad de las pequeñas colectividades rurales castellanas, amenazadas por la despoblación y el envejecimiento, y un elemento esencial para la profundización de su identidad colectiva y de su autoidentificación como comunidades. Así mismo es un acto de justicia ante un expolio injustificado y rechazable, que propugna la puesta en valor de este conjunto de obras artísticas en su tierra, contextualizadas en los lugares y en las comunidades que las crearon y que puede constituirse como un factor generador de riqueza y fijación de población en territorios azotados por el abandono institucional, el éxodo juvenil, el envejecimiento, el olvido y la despoblación.

El reciente traslado de obras de arte aragonés desde Cataluña al Monasterio de Sijena (Huesca) es un ejemplo actual y real, coherente con la doctrina de la UNESCO, de que es preciso, y judicialmente exigible la restitución del patrimonio cultural, histórico y artístico a sus comunidades de origen, por encima de pretendidas compras o adquisiciones que en el menor de los casos son robos o expolios difícilmente justificables. La restitución de las obras de arte de Sijena deben ser un ejemplo para la Junta de Castilla y León de cómo deben actuar las administraciones autonómicas, competentes en materia de Cultura y Patrimonio, en defensa de sus intereses.

La mayor parte de las obras de arte castellanas expoliadas se encuentran en el Museo Frederic Marès de Barcelona, que alberga más de 200 obras de arte procedentes de Castilla. También en Cataluña se encuentran obras de arte castellanas en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, como las pinturas murales románicas del Monasterio de San Pedro del Arlanza, de Burgos, Entre las obras que se encuentran en el Museo Marès destacan las pinturas murales románicas de la Iglesia de San Miguel de Tubilla del Agua, capiteles, ventanas y frisos románicos de San Miguel de Tubilla del Agua, la talla románica de la Virgen con el Niño, procedente de Puentedura, la crucifixión del calvario del Siglo XIII de San Pedro de Tejada, el descendimiento del Siglo XIII de Porquera, la talla gótica del Siglo XIII de la Virgen con el niño de Santa María de Villadiego; y el retablo plateresco del primer tercio del siglo XVI de Burgos.

Los castellanistas reclaman la recuperación de todos los bienes patrimoniales castellanos que han sido enajenados, robados, expoliados o malvendidos, así como la protección y puesta en valor del conjunto patrimonial que aún albergan los territorios castellanos. Así esta formación castellanista critica la deficiente política en materia de Patrimonio que realiza la Junta de Castilla y León, que no solo olvida la reclamación del arte expoliado sino que es incapaz de proteger nuestro conjunto monumental que constituye más del 50% del patrimonio español, y de ponerlo en valor al servicio del desarrollo económico y social de las empobrecidas y despobladas comarcas de Castilla y León.