El PARTIDO CASTELLANO (PCAS) ante el agravamiento del fenómeno de despoblación y de envejecimiento en las comarcas rurales de Castilla, y en concreto de Burgos, y ante la absoluta ineficacia de las actuaciones aplicadas por las Diputaciones Provinciales y la Junta de Castilla y León en esta materia, que tras décadas de anunciar nuevos programas y agendas, no han servido ni para fijar población, ni para mejorar la calidad de la prestación de los servicios públicos, ni para crear actividades productivas sostenibles en el tejido rural, urge a las diferentes administraciones públicas en Burgos a adoptar propuestas novedosas para atraer nuevos pobladores al medio rural, iniciando un proceso de “Repoblación Activa” ya que la mayor parte de las comarcas burgalesas y castellanas afectadas por la despoblación y el envejecimiento carecen de recursos demográficos, sociales y económicos endógenos suficientes para garantizar el rejuvenecimiento e incremento de su población.

Los datos son cada vez más alarmantes y en muchos casos irreversibles: Castilla y León tiene hoy la misma población que en 1900, mientras que en ese periodo, España la ha multiplicado por tres, Cataluña y País Vasco, por cuatro. Además, Castilla y León pierde 25.000 habitantes al año (2013, 2014, 2015, 2016 y 2017) y perderá 260.000 en los próximos 15 años, Burgos 35.000, y Castilla-La Mancha 140.000 (según los últimos datos del INE). Castilla y León es la Comunidad más envejecida de Europa, con un 25% de mayores de 65 años, dentro de 12 años serán el 35% de la población. De los 552.000 habitantes que perderá España en 15 años, 402.092 se habrán perdido en Castilla y León y Castilla-La Mancha… ¡el 73% del total!. La Castilla Rural ha pasado en 60 años de 4 millones habitantes a poco más de 1 millón, se han cerrado más de 4.000 escuelas rurales, y la población en los núcleos rurales de menos de 200 habitantes, supera el 50% de mayores de 65 años. Gran parte de las comarcas rurales castellanas poseen una densidad de población inferior a 10 habitantes por kilómetro cuadrado: auténticos desiertos demográficos. Hoy el Medio Rural Castellano es un geriátrico a cielo abierto… dentro de poco solo un cementerio.

El caso de la provincia de Burgos es especialmente alarmante. En menos de 70 años (desde 1950) ha pasado de 400.000 a 358.000 habitantes (ha perdido más del 12% de su población mientras el total de España ha aumentado el 70%), datos que son aún peores en los municipios rurales de la provincia, que han pasado de albergar 300.000 habitantes en 1950 a tener empadronados hoy solo 114.000 (muchos de  ellos ficticios), quedando reducidos a poco más de la tercera parte, con un 40% de mayores de 65 años.

Ante el absoluto olvido político del problema de la Despoblación Rural en la España Vacía por parte de la clase política y el fracaso de todas y cada una de las medidas, propuestas y planes que periódicamente presentan Diputaciones, Junta de Castilla y León, Gobierno Central o los partidos políticos mayoritarios, los castellanistas urgen un Programa de Repoblación Rural, que utilizando propuestas activas, busca captar nuevos pobladores para las comarcas más aquejadas por el envejecimiento y el éxodo de sus gentes. Desde el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC), concentran las políticas de “Repoblación Activa” en la provincia de Burgos en diez aspectos que sintetizan así:

  • Realización de un Inventario de Patrimonio Inmobiliario Público Infrautilizado en las locales rurales (viviendas, locales, naves, etc…) propiedad de Ayuntamientos, Diputaciones y Administración Regional y del Estado y puesta a disposición de los interesados, en régimen de alquiler mínimo o cesión a largo plazo, como residencia o sede de actividad económica para neopobladores rurales.
  • Favorecer el asentamiento voluntario de empleados públicos de las diferentes administraciones en localidades rurales, facilitando alojamiento gratuito y primas salariales por residir en el Medio Rural vacío.
  • Convocatoria de Ferias de “Repoblación” buscando la conectividad entre las ofertas económicas y de residencia, en los ámbitos rurales y las demandas de potenciales pobladores “neorurales” de ámbitos urbanos.
  • Aprovechar las Iniciativas Europeas para la repoblación Rural, como las Iniciativas Territoriales Integradas (ITI’s) ya operativas en Soria, Teruel y Cuenca o la condicionalidad de Fondos y Ayudas Europeas en el territorio a su impacto positivo contra la despoblación (España ha recibido más de 300.000 millones de euros entre 1986 y 2013 para Desarrollo Agrario, Rural, regional y Social sin beneficio demográfico alguno en las comarcas rurales.
  • Cofinanciar al 40% cualquier iniciativa empresarial o de creación de empleo en las Áreas Despobladas y al 60% en los sectores de desarrollo endógeno estratégico (medio ambiente, energías renovables, servicios sociales a la población, recursos del territorio, turismo y patrimonio cultural, etc…).
  • Aprobar un Procedimiento simplificado de Gestión Administrativa en Pequeños Ayuntamientos, Entidades locales y Mancomunidades que garantice que el escaso personal administrativo existente no dedique sus tareas solo a gestiones burocráticas.
  • Priorizar la ubicación de las Actividades Económicas y Empresariales de Administraciones Públicas y Empresas con participación pública en el medio rural de las Comarcas vacías.
  • Apoyo incondicional a la Escuela Rural; ni una escuela cerrada más; diseño de un plan de urgencia para aquellas localidades que vayan a najar de seis niñ@s escolarizados, con medidas extraordinarias para la captación de familias con menores; programar un plan de reapertura de escuelas rurales y de captación de familias con menores en los territorios más afectados por la despoblación rural.
  • Garantizar el acceso a las Nuevas tecnologías en todo el Territorio Rural de las comarcas vacías, en especial del Internet rural de calidad profesional, la telefonía móvil y las señales de radio y televisión.
  • Cubrir una prestación de calidad de los Servicios Sociales, Culturales y Deportivos en todas las comarcas afectadas por la despoblación.