El PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) solicita al Alcalde de la ciudad que ante las actuaciones que todavía se están acometiendo en el fondo sur y la lateral del estadio municipal de “El Plantío”, para la jornada del próximo domingo, sólo se habilite la grada de Tributa.

Los castellanistas son conscientes que esta medida puede generar algún tipo de molestia a los aficionados del Burgos CF, pero “creemos que es mejor esas molestias que el abrir al público una grada en la que no queda muy claro si ya han finalizado las actuaciones”. La normativa es muy estricta y las medidas de seguridad pasan, entre otras, por el precinto de zonas restringidas para los aficionados, acordonamientos, vallados perimetrales, total accesibilidad, señalización de entradas y  salidas de emergencia, etc.

A juicio de Domingo Hernández Araico, Presidente en Burgos de los castellanistas, “llama la atención que se cortara la circulación en la Av. del Arlanzón cuando no se movía un ladrillo en la zona de lateral, y ahora, se pretenda abrir un graderío junto a una zona sin adecentar como la corrala y junto a las obras de lateral”.

Ante esta excepcional circunstancia los comuneros burgaleses solicitan al Alcalde, “que por una vez se baje del burro, y piense en la ciudadanía y no en dar una supuesta buena imagen”.

Los castellanistas ya advirtieron del retraso en las actuaciones que iba a causar la aparición, no prevista de amianto, en el fondo norte, que durante días dejó las obras al ralentí, y el sobrecoste que se produciría en la obra “al no incluir ni video-marcadores, ni sustitución del césped, ni adecuación de vestuarios de la Corrala, ni sustitución del césped artificial del anexo,..”

En conclusión, Lacalle “se ha hecho un Coliseum” presenta un proyecto, con un presupuesto relativamente bajo, y posteriormente va añadiendo partidas que disparan el coste las actuaciones y alargan su finalización durante meses.

Para el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) resulta indignante que no se sustituya el césped de “El Plantío”, pero si se gasten 130.000€ en unos video-marcadores, ahora mismo prescindibles, “el campo de fútbol registra una media de asistencia quincenal de poco más de 3.000 personas”. Para los castellanistas la inversión inicial de 5.000.000 millones podría considerarse adecuada, incluso sumar los 100.000€ de la sustitución del césped, “pero el cambio de asientos o la instalación de video-marcadores es un derroche del dinero público, como fue arruinar el césped de la Corrala que deberá ser restituido, por un importe, según la calidad del mismo, nunca inferior a los 70.000€.