Recortes sanidad

La Junta de Castilla y León se muestra incapaz de gestionar el sistema público de salud en nuestra comunidad autónoma. Mientras durante años ha dilapidado el dinero público en actuaciones como la Ciudad del Medioambiente en Soria, la gestión semi-privada del HUBU o la apertura de embajadas, con obscuros fines, en cuatro de los cinco continentes, algunas opacas como la de Panamá o Miami, no han sido capaces de organizar los recursos de profesionales en la red asistencial de Castilla y León.

La lista de problemas de personal se repiten un día sí, y otro también. La incapacidad para ordenar a los profesionales con los que cuenta la Junta en Sanidad es evidente. En apariencia el ratio de médicos por habitante en Castilla y León es superior a la media estatal, sin embargo ese dato oculta la singularidad de nuestra región, envejecimiento de la población, dispersión de la misma y ruralidad.

El mismo Consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, aseguró que una de las principales prioridades, desde el punto de vista sanitario, a las que hay que hacer frente en Castilla y León es el “intentar garantizar que el déficit de médicos de familia no tenga repercusión en la atención sanitaria de la población”. Pues bien, lo está teniendo.

En Castilla y León hay 499 médicos por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de los  611 de Navarra, los 600 de Cantabria ó 590 Madrid. También es un dato contrastado que en las provincias que cuentan con Facultad de Medicina, el número de facultativos es mayor (Salamanca tiene 300 médicos más que Burgos, Valladolid y Cantabria 1.200 más y Navarra cuenta con el doble.

Los colegios profesionales vienen reclamando una  planificación adecuada desde hace lustros, cuatro en concreto, se prometió en la Moncloa en 2013 , pero aún no se ha realizado. España aún no sabe con cuántos médicos cuenta de cada especialidad ni dónde ejercen. «En el País Vasco faltan menos médicos que en Castilla y León, porque pagan mejor el sistema no incentiva que vayan a zonas menos pobladas.

El promedio nacional de médicos activos por 1.000 habitantes es de 4,7. Y es que, mientras que en Navarra hay 6,11 médicos activos por cada 1.000 habitantes, en Cantabria 5,94, en la Comunidad de Madrid 5,57, en el País Vasco 5,52 y en Aragón 5,09, en Castilla y León la tasa de facultativos se sitúa en 5,05.

Los datos de los propios profesionales dicen que en primaria “definitivamente sí faltan médicos”, según Eurosostat, había en España en 2014 7,5 médicos de Familia por cada 10.000 habitantes, frente a los 17,2 de Alemania o los 15,4 de Francia.

El futuro próximo es poco halagueño, cuatro de cada diez médicos tiene más de 55 años (casi uno de cada diez tiene más de 65), por lo que se calcula que en la próxima década se jubilarán entre 70.000 y 90.000 médicos en todo el país.  España tendrá un déficit de 15.000 médicos dentro de 10 años. Cabe recordar que el 31 por ciento de los médicos en España tiene más de 55 años, cuando en el año 2000 eran poco más del 10 por ciento. Además, tenemos una población sanitaria envejecida. En los próximos cinco años se jubilarán 45.000 médicos, el 21%»

Otra problemática es el éxodo de profesionales, según los certificados expedidos por la Organización Médica Colegial a los que buscan ir a otros países de la UE. Sólo en 2017 lo pidieron unos 2.500 médicos (400 menos que el año anterior).  En los últimos 10 años se habrán ido unos 25.000 médicos de España. Hay médicos extracomunitarios ejerciendo sin la especialidad homologada,  los gerentes dicen que no tienen más remedio que contratarles por la falta de profesionales. Desde que un médico entra en la facultad hasta que obtiene la especialidad pasan 10 años, así que la inercia del sistema dificulta apaños rápidos.

El Sindicato de Enfermería (Satse) en Castilla y León cifra en 3.131 el déficit de profesionales en enfermería.

Medidas propuestas por el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC)

  • Censo de profesionales de los que dispone la Comunidad Autónoma, por especialidad y distribución.
  • Fijar incentivos para los facultativos en el medio rural.
  • Rescate del Hospital Universitario de Burgos, con un ahorro anual de unos 100 millones.
  • Creación de una Facultad de Medicina en la Universidad de Burgos.