Según ha podido conocer la formación comunera, el Ayuntamiento de Burgos, “reparte”  todos los meses entre 50.000 y 60.000 €, bajo el concepto de “gratificaciones” a diferentes empleados públicos sin que se conozcan cuáles son los requisitos para funcionario los cobre y otro no, “da la sensación que se dan a dedo”.

Ante esta situación la formación castellanista ha solicitado al Consistorio, una relación del gasto que supone este capítulo, mensualmente en el último año, y los requisitos para tener acceso a él.

De igual manera los castellanistas muestran su preocupación ante los rumores que apuntan a que un determinado  grupo de funcionarios no se rige por el programa informático de fichaje, horas y permisos del resto del funcionariado municipal. De ser así sería una grave anomalía que debiera ser corregida inmediatamente, por ser discriminatorio.

También la formación castellanista solicita información sobre el viaje que realizaron dos altos cargos municipales, uno funcionario, y otra responsable de uno de los “entes” municipales. La información a la que ha tenido acceso el PARTIDO CASTELLANO- TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) apunta a que ambos empleados públicos tuvieron acceso a tres días de permiso, con su correspondiente remuneración, para asistir a un curso de formación fuera de Burgos.  Permisos y asistencias que se niegan sistemáticamente a otros funcionarios municipales. Al parecer, también está en duda que el viaje se realizara cumpliendo el protocolo habitual de solicitud  de este tipo de permisos, y podrían carecer del mismo.

El PARTIDO CASTELLANO- TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) se ha interesado por esta circunstancia y sí este curso fue pagado por el Consistorio, por los propios participantes, y en cualquier circunstancia, que coste supuso para las arcas municipales.

Con esta serie de preguntas los castellanistas buscan que las dádivas, premios, pluses y beneficios, del personal de Ayuntamiento de Burgos se reparta de manera ecuánime y ponderada, y no al capricho de los máximos dirigentes municipales, premiando, en ocasiones,  fidelidades que lo son más a un determinado partido político (PP) que al servicio que se presta a la ciudadanía.