Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, y a pesar de algunos tímidos avances en igualdad conseguidos en los últimos lustros, las mujeres seguimos viviendo en una sociedad en la que perduran discriminaciones basadas en los papeles que tradicionalmente han sido asignados a cada uno de los sexos. Es por esto, que las reivindicaciones que se hacen desde el movimiento feminista no sólo no han perdido vigencia en la actualidad, sino que deben ser reivindicados todos los días del año.

Para las castellanistas, aunque el camino recorrido en España en general y en Castilla en particular, de cara a reconocer la igualdad de derechos entre hombres y mujeres ha sido intenso, en la actualidad,  “nos está haciendo retroceder en alguna de las metas logradas y avanzar muy lentamente en las que aún no han llegado. No es posible, que en pleno S. XXI sigamos teniendo que justificar la lucha de las mujeres por la igualdad real, y en muchos casos la propia lucha de las mujeres por no ser asesinadas por el mero hecho de ser mujer, ni que tengamos que seguir reclamando la visibilización de las mujeres del medio rural, prácticamente invisibles a los ojos de los dirigentes políticos”, ha manifestado Marina Llópiz, responsable del Área Mujer de PCAS-TC.

Lo más grave en pleno S. XXI es la lacra social que supone la violencia de género, que acaba con la muerte de decenas de mujeres, año tras año, en España y en el resto del mundo y que lejos de remitir, se incrementa cada año con nuevos asesinatos y maltratos machistas. Desde el PARTIDO CASTELLANO- TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) creemos que la violencia machista merece una especial atención y que debe estar presente en todas las acciones políticas y sociales, especialmente en las que tiene por objeto las políticas de igualdad. Las castellanistas hacemos un llamamiento a las instituciones para que incrementen, urgentemente, las partidas presupuestarias destinadas a prevención y protección de las mujeres maltratadas, especialmente en el mundo rural donde son mucho más vulnerables y donde los servicios sociales o la protección que pueden ofrecer los Cuerpos de Seguridad del Estado, raramente llegan de manera efectiva. Pero sin olvidar, en ningún caso, que la principal forma de terminar con esta lacra es la educación en igualdad, pues debe ser desde la escuela desde donde se fomente sin ningún género de dudas la igualdad entre hombres y mujeres, y desde donde se eduque en el respeto y en la diversidad.

De esta forma, encontramos que, en lugar de caminar hacia una sociedad igualitaria en derechos y deberes, que respete a las personas sin ningún tipo de discriminación, estamos avanzando hacia una oscura realidad que convierte a miles de mujeres en ciudadanas de segunda, mercantilizando sus cuerpos y, en nueva vuelta de tuerca, pretendiendo convertirlas en “incubadoras” con los vientres de alquiler, otro tipo de violencia.

Por estas razones y otras muchas más (sobre todo cuando dirigimos nuestras miradas a países del Tercer Mundo, lugares donde no se respetan derechos universales como el derecho a la vida o el derecho a la integridad física y dónde las mujeres son objeto de explotación) por lo que el PARTIDO CASTELLANO- TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) ve el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer como un día reivindicativo que, por desgracia, no ha perdido vigencia.