Lacalle lo quiere volver a hacer. Sin ningún informe técnico que lo avale, el máximo regidor burgalés quiere acabar, por capricho, con varios árboles, aprovechando la reforma de la C/ Alfonso VIII.

La nueva ocurrencia pasa por eliminar, en concreto un “cupresus macrocarpa” en las obras que se están acometiendo en el parque de la calle Alfonso VIII. El árbol en cuestión tiene un porte precioso y para su tala, que parece inminente, no cuenta con informes favorables de medioambiente, para colmo no presenta enfermedad, ni aparentemente causa algún otro tipo de molestia que pudiera justificar su tala.

Los castellanistas burgaleses recuerdan que hace menos de dos años se talaron los pinos de la calle Ntra. Señora de Belén, que si bien podían causar alguna molestia, también estaban sanos y contaban esta vez sí con informe, pero desfavorable, a su corte, desde los servicios técnicos de jardines.

Desde las filas comuneras se recuerda a Lacalle que la ciudad no es suya, que para realizar ciertas actuaciones se debe de seguir los protocolos reglamentarios, y por último desde el PARTIDO CASTELLANO- TIERRA COMUNERA (PCAS-TC)  “esperamos que reflexione y no aniquile a este bonito ejemplar”.