La actitud de Javier Lacalle no tiene justificación, si no ha sido suficiente con levantar a media ciudad contra la idea de suprimir un carril en el principio de la C/ Vitoria, como advirtió en primicia públicamente el PARTIDO CASTELLANO- TIERRA COMUNERA (PCAS-TC).

Ahora los castellanistas vuelven a denunciar el nuevo capricho de Javier Lacalle, que consiste en eliminar la fila de aparcamiento de la C/ Miranda frente a la Estación de Autobuses. “Una nueva ocurrencia que no cuenta con ningún informe técnico y sólo se basa en la decisión unilateral y caciquil del actual Alcalde”, manifestó el Presidente en Burgos del PCAS-TC, Domingo Hernández Araico.

Según la información que maneja el PARTIDO CASTELLANO- TIERRA COMUNERA (PCAS-TC), la idea, que no ha sido consultada con ningún área municipal, busca eliminar la zona de aparcamiento en batería frente a la Estación de Autobuses, con la supuesta finalidad de ampliar la acera.

A juicio de los castellanistas, Lacalle sigue demostrando que carece de proyecto de ciudad, realizando obras puntuales, sin ningún tipo de criterio, interconexión, ni uniformidad, y que sólo responden a la mediocridad de las actuaciones de Lacalle, que no ofrecen ningún valor añadido a la ciudadanía, basadas siempre en realizar obras. Sirva de ejemplo la pseudo-peatonalización de la C/ Santander, “Lacalle acierta cuando rectifica”.

Sin duda buena parte de la zona de la sur necesita que se acometan actuaciones, entre ellas dotar de un carril bici que conecte a estos barrios con el centro, pero esa actuación aislada es un brindis al sol, que sólo sirve para alimentar el ego de Javier Lacalle, y derrochar unos miles de euros, que pagamos toda la ciudadanía.

Para la formación comunera, el ganar espacios para la bicicleta y el peatón es fundamental, sin embargo llevamos años sin una ordenación en condiciones, sin la construcción de nuevos carriles bici, ni estudios o acciones para conectar los ya existentes, o un plan de peatonalizaciones, que busque el consenso de comerciantes, vecindario y hosteleros.

Resulta desalentador que un Alcalde en minoría ignore a buena parte de la opinión pública, a la oposición, e incluso ningunee a los empleados públicos, al realizar acciones sin informes técnicos, que justifiquen sus chocarrerías.

Por último, “esperamos que antes de volver a derrochar el dinero público, el Alcalde busque otros pasatiempos como puede ser buscar un trabajo fuera de la política, pues lleva años demostrando que no tiene nada que aportar a la ciudad”