El área de mujer del PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) felicita al Equipo de gobierno del Ayuntamiento de Burgos, al recoger la propuesta castellanista de hace ahora un año. En ella los comuneros se hacían eco de la propuesta de Alberto Marroquín, y solicitaron oficialmente al entonces Alcalde, que había llegado la hora de que el desfile de los Gigantillos y los Gigantones dejara de dar preeminencia a las figuras masculinas que siempre desfilan en primer lugar.

Las castellanistas burgalesas estimaban que sería acertado turnar las figuras masculinas y femeninas en las apariciones públicas de los cabezudos. Históricamente siempre las figuras masculinas preceden a las femeninas, “lo que puede entenderse como sumisión del hombre ante la mujer”.  Desde el PARTIDO CASTELLANO TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) se consideraba y considera, relevante que vayan suprimiéndose paulatinamente todas las reminiscencias de nuestro patrimonio festivo que puedan justificar la discriminación de la mujer o el mantenimiento de patrones de subordinación respecto al género masculino.

Por ello desde las filas PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC), se sugiere que se alternen las figuras, que una vez vayan las figuras masculinas primero y otras las femeninas, en un natural acto de igualdad”.

Este gesto no va a alterar la tradición, sino creemos que la enriquece,  este gesto debe tener una aceptación positiva en los tiempos que corren, “donde las mujeres por méritos propios pueden alcanzar las metas que hace años les estaban vetadas por su condición de mujeres”.

Las fiestas de Burgos deben ser igualitarias, y para ello se debe comenzar desde los símbolos, entre ellos, los de nuestra querida Gigantilla y Gigantón, y todo su sequito. Por ello desde el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) se ha remitido esta iniciativa al Consistorio burgalés.

Incluyo si repasamos las figuras históricas, la Reina Isabel I de Castilla no hubiese aceptado de buen grado aparecer por detrás de su marido, en el corazón de Castilla, donde Fernando, más bien, no pintaba nada. La Reina Católica es considerada una feminista para su época, como una de las monarcas más importantes, se esforzó porque las mujeres de su corte estuvieran bien formadas y que, al igual que ella, se convirtieran en personas cultas y capaces de valerse por sí mismas.

Una iniciativa de la formación castellanista consiguió que prescindiera  de azafatas en la entrega de premios en edición de la Vuelta a Burgos de 2017. “Aunque la petición se cumplió parcialmente, en ésa edición fueron un chico y una chica los que entregan los premios, aunque en 2018 se “volvió a la andadas con dos azafatas”.