«En Burgos es sumamente gratificante ver a los estudiantes liderando con sus reivindicaciones pacíficas la exigencia de parar el cambio climático y comprometerse en acciones de sensibilización y exigencia para superar la crisis climática y global que nos golpea»

Esta semana se celebra en Nueva York la cumbre de Naciones Unidas contra el Cambio Climático, que reúne a gobiernos, actores sociales y científicos para traducir a compromisos y acciones concretas los contenidos que tras la COP 21 (Conferencia 21 de las partes de Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) se fijaron en el Acuerdo de París.

No se trata de una cumbre destinada a generar grandes discursos, es el momento idóneo para que todos los países presenten sus planes de recortes de emisiones de gases de efecto invernadero y sus medidas de adaptación ante los más que evidentes efectos del Cambio Climático. Los acuerdos de París se están quedando obsoletos sin haber alcanzado sus objetivos, cada revisión de los compromisos de la COP 21 debe ir aumentando el nivel de ambición para garantizar que el incremento de las temperaturas respecto a la situación preindustrial no supere los dos grados centígrados y, según nos reclama el último informe del Panel Intergubernamental de Naciones Unidas para el Cambio Climático (IPCC de 2018), mejor no alcanzar el incremento de 1,5 grados.

Estos objetivos, que a la comunidad científica le parecen urgentes para que los impactos del calentamiento global sobre el clima sean asumibles, implicar adelantar la neutralidad de carbono, en todos los países del planeta al 2050, apenas en treinta años, mientras que la realidad económica y social actual nos lleva a un incremento de temperaturas superior a los tres grados centígrados respecto a la situación preindustrial, con unos impactos incuestionablemente catastróficos sobre la salud de las personas, la producción de alimentos, la reducción del hielo en los polos y glaciares, la biodiversidad y la frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos como huracanes, sequías, olas de calor e inundaciones.

Los compromisos adoptados hasta la fecha por los gobiernos, especialmente por los auténticos campeones en emisiones de gases de efecto invernadero, son claramente insuficientes para frenar el cambio climático

Los compromisos adoptados hasta la fecha por los gobiernos, especialmente por los auténticos campeones en emisiones de gases de efecto invernadero, los grandes países como China, India o Estados Unidos, son claramente insuficientes para frenar el cambio climático y para avanzar en una Transición Ecológica descarbonizada, sostenible, compatible con la Naturaleza y justa socialmente. Los datos que proporciona la comunidad científica son cada vez más claros, fiables y demoledores. La Organización Meteorológica Mundial nos acaba de confirmar que el quinquenio 2015-19 es el más cálido jamás registrado y que se intensifica el ascenso del nivel del mar y el número e intensidad delos fenómenos extremos y Naciones Unidas declara que nuestro modelo de producción y distribución de alimentos ya no es sostenible ni compatible con la lucha contra el Cambio Climático.

( Fuente: https://www.burgosconecta.es/burgos/universidad/semana-clima-20190924135450-nt.html )