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Castilla nos une

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‘QUE LA GENTE VOTE LO QUE QUIERA, PERO QUE VAYA A VOTAR’. ENTREVISTA A SEBASTIAN DE LA SERNA CANDIDATO A LA ALCALDÍA DE ARANDA POR TC-ACAL, PUBLICADA EN DIARIO DE BURGOS EL 18 DE MAYO DE 2007.. .. (08/11/2007)

A sus 65 años, Sebastián de la Serna se enfrenta a su segunda campaña electoral para revalidar su puesto de concejal en el Ayuntamiento arandino. Confiesa que formar parte de la lista de Tierra Comunera se fundamenta en que el partido es como él: independiente y preocupado por «mi tierra».

La vocación tardía que llevaba a Sebastián de la Serna a entrar en el mundo de la política local le surgió después de haber terminado una dura rehabilitación tras un brutal accidente sufrido el 14 de septiembre de 1999, «segundo día de fiestas» como él mismo puntualiza. De la Serna quería hacer algo por su pueblo y, casi por sorpresa, las urnas le pusieron en la tesitura de elegir al alcalde que ha ocupado el cargo en el mandato que termina.

Tras su primera legislatura, ¿qué opina de la política municipal de Aranda?

Que podría ser mucho más llevadera si no hubiera esa crispación que hay entre los dos partidos mayoritarios. Y no diría entre los dos partidos, sino entre ciertas personas de los partidos mayoritarios. Yo creo que es un cáncer que tenemos en el Ayuntamiento. Independientemente de que se esté o no de acuerdo, hay que actuar como personas, no hay que insultar, no hay que descalificar, no hay que encanallar, no hay que ‘enmierdar’. Durante esta legislatura se ha hecho todo eso, incluso hacia mi persona.

¿La política municipal le ha decepcionado o esperaba, en cierta medida, que fuese así?

Me ha decepcionado bastante la crispación, ese fastidiar por fastidiar, sin argumentos, llevar la contraria sencillamente porque el otro lo ha presentado, sin analizar si es bueno o es malo. Es no me parece que sea bueno ni para la ciudad ni para los ciudadanos, y eso se tiene que valorar a la hora de votar: quién da estabilidad, quién da seriedad, quién ha trabajado, quién da sensatez. Y eso es Tierra Comunera, porque nosotros, estemos en gobierno con quien estemos, daremos estabilidad y habrá buenas formas.

¿Cómo ha sido la experiencia de gobernar en coalición?

La verdad es que no esperábamos que nos cayera una cosa tan enorme: dos personas que venían de la calle, que nunca habían gobernado y que les toca decidir quién es alcalde, sin tener ni idea de cómo se manejan esas cosas. En el día a día, la labor de gobernar es muy dura, es como un matrimonio. Si cada vez que tienes una divergencia con tu mujer tiras los trastos, el matrimonio duraría dos meses. Si cada vez que tienes un punto de vista distinto con el partido con el que gobiernas, hubiera durado el pacto dos meses. Nosotros hemos tenido enfrentamientos fuertes, discrepancias importantes, pero yo dije nada más empezar que aquí no había dos partidos, que había un equipo de gobierno para trabajar por Aranda y hemos intentado hacerlo por todos los medios. Nunca hemos hablado de política en nuestras reuniones de equipo de gobierno, era fundamental para no ‘enmierdar’ la vida diaria.

¿Cuál sería el balance de estos últimos cuatro años?

Satisfactorio, por supuesto. Hay muchas cosas que se han hecho, pero podía haber sido mucho mejor. A pesar de que me alegré del cambio en el Gobierno central, realmente eso hizo que algunos de los pilares del pacto que teníamos suscrito se quedara en agua de borrajas, como la revitalización de la línea Madrid-Burgos y el desdoble de la N-122, que estarían a punto de solucionarse.

En que hemos traído más de 50 millones de euros, y ahí están las cosas, como la residencia de la tercera edad, la terminal de mercancías y mil cosas que hemos hecho, algunas más pequeñas, como la reorganización del tráfico en los Jardines de Don Diego o la electrificación de la avenida Luis Mateos.

Usted suele insistir en la honradez política de TC ¿esa insistencia se debe a que ha visto cosas en Ayuntamiento que no se corresponden con esa honradez?

Yo leo un par de periódicos o tres todos los días y nada más abrirlos se ven pelotazos en un pueblo, en el de más allá, detenidos, inculpados y demás. Yo no quiero que en mi pueblo ocurra algo como lo de Marbella y una de las cosas que lo pueden evitar es que con nosotros no lo pueden ni pensar y ya hemos tenido alguna agarrada por ese tema. Cuando Maragall sacó lo del 3%, yo dije que aquí también lo habrá habido, en esta legislatura no pero en las anteriores estoy convencido que sí. Y salió el PSOE diciendo que o lo demostraba o me llevaban al juzgado, y no me han llevado. Yo no vengo a escarbar en tiempos pasados, pero haberlas hailas.

¿Cuáles han sido su mayor logro y su mayor quebradero de cabeza?

Es muy importante haber puesto en marcha el Polígono Industrial Prado Marina. Era necesario ceder muchos de los derechos del Ayuntamiento para lograr traer empresas que sean la atracción para otras, junto a la creación de un ramal ferroviario para hacer un apeadero de mercancías. Sin olvidar la ronda, que ya han comenzado las expropiaciones, está en periodo de adjudicación y, gobierne quien gobierne, se va a hacer. En el lado negativo de la balanza, he tenido muchos quebraderos de cabeza, y muchos de ellos son de la Concejalía de Obras, como el edificio Mercadona y la urbanización de Los Bronces.

¿Le ha quitado el sueño la polémica de la zarcera?

Ciertamente no. Metimos la pata al hacerla sin la autorización de Patrimonio pero yo no tenía ni idea de que había que hacer esa gestión y desde la oficina de Obras no se tuvo en cuenta. Pero estoy convencido que, si antes de hacer la zarcera se pide permiso a Patrimonio, lo hubiera concedido. Pero es un tema que me ha hecho mucho daño porque se ha utilizado para ‘enmierdar’ y descalificar. Como ya está solucionado, ya no hablan de la zarcera. ¿Ya están solucionados todos los temas de Aranda?

¿Cuáles son los proyectos abanderados del programa de TC?

Lucharemos por el desdoble de la N-122 y la dignificación del ferrocarril Madrid-Burgos, y digo dignificación porque no queremos un AVE sino un tren digno; reivindicaremos el acuario fluvial, que creemos que es un proyecto de futuro interesantísimo para la comarca; reivindicaremos la celebración de las Edades del Hombre para 2009; y pediremos el análisis de la construcción en el futuro de un nuevo hospital en la parcela del Polígono Residencial reservada para ello. Esas son nuestras metas importantes, y lucharemos por conseguir la mayor parte de ellas.

Si cerrase los ojos y soñase despierto ¿cómo sería su Aranda ideal?

Con el centro totalmente peatonalizado, con una policía funcional y de barrio que evitara los coches mal aparcados, con lo que la ciudad sería mucho más vivible. Tenemos que acostumbrarnos a no coger el coche. Tenemos que mentalizarnos de que Aranda es una ciudad pequeña, coqueta, en la que se puede vivir sin coche, que de punta a punta son 20 minutos andando máximo y que así no contaminaríamos ni molestaríamos a los vecinos. Hay que hacer siempre lo que se quiera pero sin molestar a los demás, tenemos que se más respetuosos con el de al lado.

¿Cómo está viendo el ambiente de la calle en esta campaña electoral?

Veo a la gente muy poco apasionada, por lo que sigo insistiendo en que vayan a votar para ejercer su derecho, que voten lo que quieran pero que voten. Si lográsemos una participación del 85% sería el mejor triunfo de la democracia, pero a mí me da que habrá un 35% de abstención. Si yo logro convencer a ese 35% para que vote a TC, seríamos un partido mayoritario en Aranda. De todas formas, creo que hemos trabajado mucho, con seriedad, con profesionalidad y tenemos que sacar un 50% más de votos que hace cuatro años, para obtener al menos tres concejales.

¿Qué pautas seguiría a la hora de formalizar posibles pactos?

Nosotros somos absolutamente independientes y pactaremos con quien ponga más euros sobre la mesa, porque nosotros trabajamos para el pueblo, para nuestra ciudad, para nuestra comarca. Pactemos con quien pactemos, si tenemos ocasión de hacerlo tras los comicios, las cosas van a cambiar, porque hemos aprendido mucho en estos años y ya no somos tan inocentes.

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