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Castilla nos une

Castilla nos une

El expolio del agua de Castilla. (Marzo 2015).

Pero hoy voy a hablar desde estas páginas de otro trasvase que expolia el agua de los castellanos, un robo de recursos hídricos, silencioso y oculto, que se lleva produciendo más de 85 años sin compensación alguna, que se lleva el agua de los pobres para dársela a los ricos, y que para más escarnio se produce en el mismo corazón del nacimiento de Castilla. Me estoy refiriendo al “derecho de pernada hídrico”, que gracias a los dos dictadores que dominaron la política española durante el siglo XX: Primo de Rivera y Franco, disfruta el País Vasco sobre la Vieja Castilla.

Por qué ya es hora, 85 años después, de reclamar que finalice el expolio del agua (en torno a 615 litros/segundo) que padecen, desde finales de la década de los veinte en el siglo XX, los municipios burgaleses de Merindad de Montija y Valle de Mena, con el objetivo de abastecer de agua potable a Bilbao y otros municipios vizcaínos, al tiempo que es hora de exigir la creación de una tasa (que podría ser equivalente a 25 céntimos de euro por metro cúbico trasvasado), y una compensación histórica de 200 millones de euros por este expolio, que debiera revertir en inversiones para la comarca de Las Merindades y muy especialmente para los dos municipios más directamente afectados.

Y es que no nos lo han enseñado en la escuela, pero hay que recordar que en 1928, y a petición del alcalde de Bilbao, el Ministerio de Fomento de la Dictadura de Primo de Rivera, otorgó una concesión de agua a perpetuidad al Ayuntamiento de Bilbao de los ríos Cadagua y Cerneja (en Las Merindades), para lo cual se construyó el embalse de Ordunte, de 22 hectómetros cúbicos de capacidad, en el Valle de Mena, que comenzó a ser operativo en 1934. Posteriormente, en plena Dictadura del General Franco, en 1961, comenzó a funcionar el trasvase Cerneja-Ordunte (que transfiere agua, en cantidades de 160 litros/segundo, desde la Merindad de Montija en la Cuenca del Ebro al río Ordunte, en la Cuenca Cantábrica, mediante una conducción de 5 kilómetros, de los cuales 2 son de túnel). La suma de caudales de ambos sistemas proporciona 615 litros/segundo de agua que abastecen a más de 200.000 ciudadanos del Gran Bilbao (el 67% de la población de la capital vizcaína, que obtiene el resto de sus recursos hídricos de abastecimiento de un embalse alavés de la cuenca del Zadorra), mediante un trasvase de la Cuenca del Cadagua (donde desemboca el Ordunte) a la Cuenca del Nervión.

Esta historia, filmada en blanco y negro, cuando los dictadores movían poblaciones y recursos naturales o económicos a su antojo, beneficiando a los ricos y aplastando a los humildes, debe terminar. Los castellanistas consideramos obsoleto, anacrónico y neocolonial, el mantenimiento de infraestructuras hidráulicas (trasvase Cerneja-Ordunte, embalse de Ordunte, etc…), en plena democracia y en el actual Estado de las Autonomías, en territorio de Castilla y León pero bajo titularidad, discrecionalidad y gestión del Ayuntamiento de Bilbao (perteneciente a la Comunidad del País Vasco), que se apropia de cuantiosos recursos hídricos anualmente sin control ni ningún tipo de compensación económica, y denunciamos esta situación, exigiendo su revisión.

Es necesario, para recobrar nuestra dignidad como pueblo, responsable de nuestros propios recursos, que se materialice el traspaso inmediato de la titularidad de todas las instalaciones hidráulicas correspondientes al trasvase del Cerneja-Ordunte y del embalse de Ordunte, existentes en territorio de Las Merindades y el Valle de Mena, a la Junta de Castilla y León, cesando el Ayuntamiento de Bilbao en la propiedad de estas infraestructuras.

Así mismo, hay que proceder a la creación de una Tasa de Cesión de Agua, a cobrar por la Junta de Castilla y León, por el agua proporcionada al Consorcio de Aguas de Bilbao, equivalente al 20% del precio del agua distribuida a los usuarios del agua en Bilbao (actualmente en torno a 1€/metro cúbico), lo cual sumaría una cantidad de 3,88 millones de euros/año de los cuales el 50% se entregaría a los Municipios de Merindad de Montija y Valle de Mena, y el restante 50% lo destinaría la Junta de Castilla y León a inversiones compensatorias en el resto de los municipios de Las Merindades.

Igualmente es urgente el establecimiento de una Compensación Económica Histórica por ochenta años de usufructo del Agua de Las Merindades por el Ayuntamiento de Bilbao, periodo durante el cual se han trasvasado en torno a 1600 hectómetros cúbicos sin ningún tipo de contrapartida económica. Estimo razonable que esa Tasa Compensatoria se establezca en 10 céntimos/metro cúbico trasvasado históricamente, lo cual sumaria una cifra de 155 millones de euros, de los cuales el 50% se entregaría a los Municipios de Merindad de Montija y Valle de Mena, y el restante 50% lo destinaría la Junta de Castilla y León a inversiones compensatorias en el resto de los municipios de Las Merindades.

Si no fuera porque se trata de un robo consentido, asumido y presuntamente legal, podría considerarse irónico que sean las decisiones de las dos dictaduras que ha padecido el Estado Español durante el siglo XX (Primo de Rivera y Franco) las que hayan servido para justificar el expolio del agua, procedente de una tierra empobrecida como la castellana, a favor de un pueblo rico como el vasco. Como irónico, triste y lamentable es que uno de los mayores opositores a esta medida sea el propio alcalde socialista del Valle de Mena, o que una de las razones que recientemente ha esgrimido Bildu para oponerse al fracking en el norte de Burgos sea la posibilidad de contaminar los acuíferos de los cuales bebe Bilbao.

Desgraciadamente, a pesar de haber sido requeridas diferentes administraciones para acabar con este expolio hídrico que sufre la Castilla más primigenia, ni las Cortes de Castilla y León, ni las instituciones vascas del Ayuntamiento de Bilbao, las Juntas Generales de Vizcaya y el Parlamento Vasco, han prestado oídos a esta incómoda pero justa reclamación, y nuestra única esperanza radica en las Instituciones Europeas, al objeto de que sea la Unión Europea quien tome conciencia de esta anacrónica situación neocolonial y proceda a su resolución.

Los castellanistas burgaleses, no podemos desaprovechar ni esta ocasión, ni ninguna otra, para denunciar el papel que una Comarca periférica de Castilla, como Las Merindades, tradicionalmente olvidada y marginada por sus instituciones, como la Junta de Castilla y León y la Diputación Provincial de Burgos, ha jugado para el desarrollo del País Vasco sin recibir ningún tipo de compensación, beneficio o siquiera reconocimiento. Así, Las Merindades, además de proporcionar gratis el agua potable para el Gran Bilbao, han visto proliferar en su territorio peligrosas instalaciones nucleares como Santa Mª de Garoña, o cientos de aerogeneradores eólicos que han destrozado su paisaje, para proporcionar sin contraprestaciones la electricidad que ha generado tanta riqueza en el País Vasco. Una tierra la de Las Merindades empobrecida, envejecida y despoblada que ha dedicado a sus mejores hombres y mujeres, y a su producciones de materias primas, al servicio del desarrollo del País Vasco sin compensación alguna.

(Fuente: http://burgosconecta.es/blogs/latenadadelcomun/2015/03/19/el-expolio-del-agua-de-castilla/#more-188)

 

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