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Castilla nos une

Castilla nos une

LÓPEZ ÁLVAREZ.. Francisco Umbral, 19 de Mayo de 1995.. (24/11/2003)

LÓPEZ ÁLVAREZ.

«Entre el cafarnaum electoral de estos días he encontrado un hombre puro, un
único justo, que es mi paisano Luis López Álvarez, quien ha fundado el partido Castilla Comunera y se presenta a la presidencia de Castilla la Vieja(llamemos a las cosas por su nombre). Luis, compañero de la adolescencia cruel,viene siendo desde entonces un lírido meditativo, un clásico entre d´Ors y Lumumba, un viajero del mundo y un hidalgo feudal que hubiera querido quedarse quieto, o eso cree él.

Cantor de los comuneros de Castilla, Cuadernos para el diálogo, devolvió a
la lírica una temperatura épica que había perdido. A los diecisiete años era
secretario perpetuo del Ateneo de Valladolid. Poeta lírico y escritor político, Luis López Álvarez ha caminado el mundo, ha hecho política entre los grandes, ha sido el Maquiavelo de muchos príncipes, y ahora vuelve a su vieja Castilla de Ávila y Valladolid para salvar eso que se está perdiendo, la castellanía, entre tanto folklore periférico, tanto autoctonismo voraz y tanta Transferencia, como si Castilla no fuera la madre de un idioma universal (aquí
estamos sus últimos prosistas y poetas) y de una nación, país, patria, entidad o
cosa. Gracias, Luis.

Andaba por el Valladolid de los 40/50 haciendo la figura esmerilada de un
romántico de levitón, melena y testa pesarosa. El mirar con el ceño bajo y la
ceja nemorosa yo creo que lo había tomado de don Eugenio d´Ors, tan de moda
entonces. Pero en su casa le mandaban con un capacho a por carbón, como a mí.
Fuimos hermanos gemelos en un dandismo precoz e imposible en la pequeña ciudad de posguerra, porque vivíamos nicotinados de francés y creíamos pasear por París en la noche plateresca y provinciana. Vuelto él de las américas, de
las áfricas, emprendimos juntos alguna aventura cultural de vuelo corto, y yo
recordaba su primera conferencia en Valladolid, Mística y mecánica de lo
hispánico. Demasiados esdrújulos dorsianos. Es plural de idiomas, numeroso de
vidas, barroco de versos y hombre de un izquierdismo aplaciente en las formas,
sereno, sosegado, noble y triste. Las elecciones no las va a ganar, claro pero
ha tenido el coraje de levantar testimonio castellano, frente a esos
analfabetos del PSOE o el PP que gobiernan y han goberando Castilla, como si Castilla fuese una cosa fácil de gobernar, de entender, de amar.

Digo el nombre de Luis López Álvarez, digo el único hombre limpio, lento,
sabio, seguro, que sólo con su verso y su conducta quiere ganar Castilla para
Castilla, qué hermosa empresa de la tercera juventud, Luis, viejo camarada de
adolescencias impacientes, cuando le hacías a Valladolid un romance en i.
Digo que es un alivio, una emoción y un lujo encontrarse, entre el cafarnaum
hortera del Gobierno y la oposición, de los insultantes y los insultivos, un
independiente que no necesita meterse con nadie y que tiene un proyecto inédito,
comunizar Castilla la Vieja, devolverle su honra, poner en pie los viejos
palomares derruidos desde el Lazarillo. Nada menos.

Fue amigo y maestro de mi juventud alborotada y tímida, y ahora nos ha pasado por delante a todos con su proyecto político y literario que, si las cosas
fuesen como debieran ser, algu¡en tendría que aprovechar para que no se perdiera la empresa comunera, el amago lírico, histórico y justiciero, porque con tanto provenzalismo y tanta ETA, ya digo, parece que Castilla está llena de
coroneles sangrientos, cuando sólo es el reino de unos pardales sabios y
lentos, como el señor Cayo de Delibes. Luis es lo más fino, cosmopolita,
castellano y enterado que diera mi generación vallisoletana. Siempre tus empresas,Luis, y tus derrotas. Contigo me tienes, chafado dandy de entonces.»

Francisco Umbral, 19 de mayo de 1995

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