La provincia de Palencia, con 56.048 ejemplares, 15.992 más que el año pasado, se encuentra a la cabeza de aves acuáticas invernales de Castilla y León, según el censo llevado a cabo por el Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, al que ha tenido acceso la agencia de noticias Europa Press.

Se trata de un censo organizado a escala global por el grupo Wetlands International, que recopila la información de todos los países participantes, entre ellos España.

En Palencia, se han censado las aves de la Laguna de la Nava, el embalse de Aguilar de Campoo, las lagunas del Canal de Castilla, las graveras del Camino de Santiago y la Laguna de Boada de Campos; en esta última, el censo ha sido elaborado por la Fundación Global Nature.

Respecto a la importancia y proceso de recuperación del humedal de la Laguna de la Nava, puede visitarse el moderno e interesante Centro de Interpretación existente en la localidad palentina de Fuentes de Nava, al mismo tiempo pueden contemplarse con facilidad muchas de las aves acuáticas invernantes, desde los miradores existentes en la carretera que une las localidades de Fuentes de Nava y Mazariegos.

Destacan sin duda las lagunas de la Nava y de Boada, que aglutinan entre ambas 52.846 acuáticas, el 94% del total de la provincia; les sigue a mucha distancia el embalse de Aguilar de Campoo.

Las especies más abundantes son el ánsar común (ganso), con 32.923 ejemplares y la avefría europea, con 10.664, aunque en total se han detectado hasta 32 especies diferentes de aves acuáticas invernantes. Algunas de ellas, muy raras en la Península Ibérica como el ánsar campestre, el ánsar piquicorto, el ánsar nival y la bamacia cuellirroja.

El número de ejemplares de ánsar común también sitúa a Palencia en el primer puesto de toda la comunidad castellano-leonesa, seguido de Zamora, y en el primer o segundo puesto a escala nacional, a la espera de los datos del Parque Nacional de Doñana.

El censo se realizó entre el 12 y el 23 de enero en todos los países, ya que se considera que es la época en la que existe una mayor estabilidad en las poblaciones acuáticas invernantes. La mayor parte de ellas tienen zonas de cría en el centro y norte de Europa y otras de invernada en el Sur, donde pasan la época desfavorable a la espera de la llegada del buen tiempo.