El PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC), cuando se cumplen tres semanas de la Declaración del Estado de Alarma por la pandemia sanitaria del COVID-19, y cuando estamos a las puertas de una ampliación de esta situación probablemente durante todo el mes de Abril, quiere dirigirse a la sociedad castellana para reiterar su total apoyo y compromiso con los profesionales y el personal de servicio público que de manera ininterrumpida, con inquebrantable voluntad y asumiendo en muchas ocasiones el riesgo de sufrir el contagio del coronavirus ellos mismos o sus familias, están en primera línea de lucha frente a la pandemia: personal sanitario, los diferentes cuerpos de seguridad local, autonómico y estatal, personal de servicios sociales de atención a mayores y a otros colectivos vulnerables, trabajadores de la logística y la distribución, profesionales de los medios de comunicación, trabajadores de supermercados y tiendas de alimentación, agricultores, ganaderos y trabajadores del sector agroalimentario, etc… Así como para alabar, desde el castellanismo, el prácticamente generalizado comportamiento cívico de la población española, y castellana en particular, en el seguimiento y cumplimiento estricto de las medidas aplicadas por las diferentes administraciones competentes.

En unos momentos, sábado 4 de Abril, en que España ha conocido 809 nuevos muertos diarios, según las estadísticas oficiales, que elevan el total en España a 11.744, según ha informado el Ministerio de Sanidad; que los contagios suben hasta 124.736, con 7.026 nuevos infectados en las últimas 24 horas, que 57.612 personas han necesitado hospitalización, 6.532 de ellas en UCI, y que 34.219 han sido dadas de alta, el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) quiere expresar su apoyo ante las decisiones que incluye el Estado de Alarma, ante el confinamiento de la población en sus casas, y ante las medidas de los diferentes paquetes económicos adoptados para frenar el impacto no sanitario de la pandemia del corona virus sobre los colectivos sociales más vulnerables. Un apoyo que no puede estar condicionado en tiempos tan dramáticos como los que nos toca vivir, porque lo que cuenta es que las medidas adoptadas se implementen con plena efectividad y rapidez, con independencia de que pensemos, desde el castellanismo, en otras medidas o en otra forma de aplicarlas.

Una crisis sanitaria, la del COVID-19, que se ha cebado especialmente en España, tanto en número de contagios como, desgraciadamente, en número de fallecimientos, ocupando el puesto de segundo país por decesos tras Italia, algo que ya debería motivarnos a la reflexión de porqué ha ocurrido esto así. Y una crisis sanitaria que se ha centrado especialmente en Castilla: 6.694 fallecidos según las estadísticas oficiales, el 57% de todos los fallecidos en España, pese a representar menos de la cuarta parte de la población total del Estado. Son especialmente insoportables las situaciones de Madrid (71 fallecidos por 100.000 habitantes), Castilla-La Mancha (49 fallecidos por 100.000 habitantes), La Rioja (40 fallecidos por 100.000 habitantes) o Castilla y León (33 fallecidos por 100.000 habitantes), mientras que en resto de comunidades autónomas –salvo Cataluña- las cifras se mueven entre 2 y 26 fallecidos por 100.000 habitantes.

Unas medidas adoptadas básicamente por el Gobierno Central, en aplicación del decreto de estado de alarma, que persiguen el bien común de los ciudadanos y no son ni deben ser debatidas o puestas en duda en un momento trascendental como este por parte del PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC), y que si deben ser puestas en cuestión, lo serán una vez haya vuelto la normalidad a la vida diaria, lo que no significa que carezcamos los castellanistas de una visión crítica respecto a algunas de las actuaciones de las diferentes administraciones estatal, autonómicas y locales.

 

Y es que cuando lo más duro de la pandemia sanitaria haya pasado en nuestra tierra, desde el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) reclamaremos con rigor, sin ánimo revanchista y con el propósito de poder actuar mejor y más eficazmente ante experiencias similares en el futuro, investigar y evaluar las omisiones, los retrasos y las equivocaciones que se han producido, en muchos casos no por ser inevitables, sino por falta de previsión o por ineficacia en la gestión. Los castellanistas, y la sociedad castellana y española en general, como colectivo dotado de inteligencia y espíritu crítico, tenemos derecho a preguntarnos porqué si China tuvo su primer fallecido el 10 de enero, y mil fallecidos un mes después, porqué si en España el primer fallecido se produjo el 13 de febrero, no se adoptaron medidas significativas hasta mediados de Marzo, a pesar de todas las recomendaciones emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y no se adoptaron medidas para realizar aprovisionamientos de material médico básico como mascarillas, respiradores o equipo de protección personal, o test de análisis del corona virus, de los que ha carecido el conjunto de la población, y lo que es más grave la mayor parte de los profesionales sanitarios y de servicios sociales y públicos durante las primeras semanas de la crisis, y que son la causa de que España sea el país con mayor porcentaje de personal sanitario contagiado del mundo: el 15% frente al 8% en Italia o el 4% en las zonas confinadas de China.

 

Los castellanistas no olvidaremos exigir responsabilidades por la gestión sanitaria de los años anteriores, que ha llevado a la que teóricamente era la “mejor sanidad del mundo”, a profundos recortes económicos, a reducción de gasto en sanidad, a disminución de profesionales sanitarios y a que un importante número de los mismos se encuentra a en situación laboral precaria. Así como exigiremos responsabilidades por la situación de la asistencia a los mayores en las Residencias de la Tercera Edad, su abandono y la falta de recursos humanos y materiales suficientes, que ha convertido a nuestros mayores en el colectivo más diezmado por la pandemia. Como también querremos saber los castellanistas cómo se han gestionado las cifras oficiales autonómicas y del Estado, tanto de contagiados como de fallecidos, cada vez más cuestionadas por los especialistas y por la propia realidad social, y como criticaremos los vergonzosos anuncios por los responsables políticos estatales y autonómicos que sin rubor, día sí y día también, hablaban de la llegada “en los próximos días”, de aviones cargados de material, de miles de test de análisis, o de la incorporación de más de 50.000 profesionales sanitarios, que se han reducido a cifras insignificantes y anecdóticas, nunca explicadas con claridad a la sociedad.

Vergonzosa la actuación de los responsables del PSOE, de Podemos, del PP y de Ciudadanos, en los gobiernos estatal y autonómicos donde han gestionado esta crisis, y vergonzosa la actuación desde la oposición del PP de Casado y del VOX de Abascal, con propuestas incongruentes y oportunistas, absolutamente incoherentes con su reiterado discurso contra la sanidad pública y contra la dotación de recursos a políticas sociales.

Ahora, desde el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) nos aplicamos a ayudar a la sociedad castellana a cumplir con las medidas adoptadas por las diferentes administraciones y a trabajar para que tras la crisis sanitaria, la inevitable recesión económica que ya ha comenzado y que se llevará por delante millones de puestos de trabajo, cientos de miles de pequeñas empresas y autónomos y sectores económicos completos, sea soportable para los sectores más vulnerables de la sociedad y, a la vez, la recuperación sea lo más rápida posible. Desde el castellanismo vemos urgente medidas que frenen el impacto de la crisis en los colectivos más vulnerables, que garanticen la recuperación de la actividad económica, y que generen propuestas imaginativas para dar oportunidad a la Castilla vaciada a través de la Repoblación, y que apuesten por economías verdes, autocentradas y sociales, pegadas al territorio y a la gente, que dejen la riqueza en las comunidades locales y que provoquen un desarrollo humano, social y ambiental a partir de los propios recursos materiales, humanos e intangibles de nuestra tierra castellana.

Unos momentos dramáticos que se producen en las proximidades del 23 de Abril, nuestra Fiesta Nacional Castellana, que este fatídico 2020, por primera vez desde 1976, no podremos celebrar físicamente en Villalar de los Comuneros, pero que celebraremos allí donde haya un castellanista, y para lo cual ya estamos trabajando desde el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC). Así como en poner en marcha las actividades, ahora paralizadas por la crisis del COVID-19, para que la celebración en 2021 del V Centenario de la Revolución de las Comunidades Castellanas, sea un punto de inflexión para el castellanismo, con su celebración popular, actualizado su mensaje político, económico, democrático y humanista.

Instamos desde el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) a los gobiernos autonómicos castellanos (Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid, Cantabria y La Rioja) y al gobierno central a que no dejen abandonados en estos momentos a los habitantes del medio rural despoblado de Castilla, dado que puede ser un foco de vulnerabilidad para los pocos ciudadanos que aún residen de manera habitual en esta Castilla despoblada. Con el trabajo, el esfuerzo y el sacrificio de todos, superaremos esta crisis sanitaria, pero al día siguiente debemos seguir trabajando para tener la mejor sanidad, los mejores servicios públicos y para seguir frenando la despoblación que aqueja a nuestra amada Castilla.

Ánimo castellanistas y comuneros. Adelante sociedad castellana. Castilla está viva y sus mejores páginas están aún por escribir.