Ante la celebración del Día del Patrón de la Provincia de Burgos, Santo Domingo de Guzmán, el 8 de Agosto, la formación castellanista PARTIDO CASTELLANO TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) exige al equipo de gobierno de la Diputación Provincial de Burgos, encabezado por el PP y Ciudadanos, que “pidan perdón al Patrón de la Provincia por años de gestión fracasada” que está llevando a las zonas rurales de Burgos al ocaso demográfico, al envejecimiento y a la ausencia de alternativas económicas. Así mismo los castellanistas burgaleses reclaman al presidente provincial César Rico y al vicepresidente Lorenzo Rodríguez, un drástico giro en sus inoperantes políticas, implantando acciones eficaces y urgente por la Repoblación Rural, por la Digitalización de todo el territorio provincial, por el apoyo a alternativas económicas para los jóvenes basadas en la Economía Verde y la Transición Ecológica y por rediseñar el modelo de gestión de la política provincial desde bases más democráticas y participativas.

Coincidiendo con el Día del Patrón de la Provincia, el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) recuerda que la Diputación sólo ejecuta medidas propagandísticas, ineficaces y estériles. Ninguno de los graves problemas que asolan a la provincia (despoblación, envejecimiento de la población, recortes en sanidad y seguridad, ausencia de Internet de calidad, etc.) no han sufrido ninguna mejora en las últimas dos décadas, “el fracaso del PP y de sus nuevos socios de Ciudadanos en la institución provincial es evidente”. El medio rural burgalés ha pasado en sesenta años de 300.000 personas a menos de 80.000, con un grado de envejecimiento superior al 30%, con el cierre de más de 1.000 escuelas rurales y con la pérdida de servicios sociales y sanitarios básicos, manteniéndose cerrados la mayor parte de los consultorios médicos existentes. Los comuneros burgaleses muestran además su preocupación por el futuro de los pequeños municipios de Burgos (el 90% del total), y de las Entidades Locales Menores, amenazados de desaparición por confusos y caóticos planes de reordenación del territorio que ni la propia Junta de Castilla y León sabe cómo aplicar.

El PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) reclama al presidente de la Diputación, César Rico, y a su vicepresidente Lorenzo Rodríguez “menos propaganda y más realidades” en el día en el que se conmemora la festividad del Patrón de la provincia. Los castellanistas quieren “que sus acciones dejen de ser hojarasca publicitaria y busquen la mejora real de la vida en el medio rural burgalés”. Reclaman una defensa real del medio rural, potenciando los recursos endógenos que alberga el campo, frenando la despoblación y el envejecimiento y potenciando la identidad rural y castellana de nuestros pueblos.

Por ello el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) reclama un giro radical en la gestión de la Diputación Provincial que gire sobre cuatro prioridades:

  • Implementar un Programa de Repoblación Rural, que fije a los jóvenes de nuestros pueblos evitando su emigración y que se atraiga población neorrural con incentivos económicos, puesta a su disposición del patrimonio de viviendas públicas e implantando proyectos de emprendimiento rural viables económicamente e interesantes desde el punto de vista social, territorial y ambiental.
  • Conseguir la plena conectividad en todo el territorio rural, tanto de internet de calidad, como de telefonía y acceso a las cadenas de TV, que en la actualidad llega de forma precaria al 85% de los municipios, como eje básico para el desarrollo empresarial, educativo, sanitario y social de la población rural.
  • Aprovechar con inteligencia el gran Pacto Verde Europeo para la reactivación económica del tejido rural burgalés, a través de la Transición Ecológica, las Energías Renovables, la Agroecología y la Economía Circular, para crear una red de empresas modernas y competitivas que creen empleo moderno y de la calidad para la población rural en su propio territorio y bajo su propio control.
  • Modernizar el funcionamiento de la Diputación Provincial, erradicando las prácticas corruptas, oscurantistas y decimonónicas que la caracterizan, descentralizando el gasto en los municipios, comarcas y mancomunidades (que en la actualidad reciben un mísero 20% del total del presupuesto provincial), buscando un sistema de elección de los diputados provinciales directo y democrático, similar al de las Diputaciones Vascas, y guiando el acceso a los fondos públicos mediante convocatorias públicas y con criterios transparentes en lugar de utilizar prácticas clientelares y opacas.En opinión de los castellanistas, “se puede y se debe apostar por un Medio Rural vivo, en el que se pueda vivir con dignidad”, pero para ello es urgente cambiar las políticas inoperantes y caducas del PP y de Ciudadanos por otras más modernas y comprometidas con nuestra identidad colectiva rural trabajando por un futuro social, comunitario, participativo y sostenible para generar empleos y comunidades acordes a las necesidades de la sociedad.