Ante el acuerdo de absorción de BANKIA por CAIXABANK aprobado por ambas entidades, con el visto bueno del gobierno del Estado, la formación castellanista PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) expresa su preocupación por las condiciones en que se materializa esta “fusión”, así como por las consecuencias que tendrá tanto en el empleo, como en el número de sucursales, su distribución territorial y en las prioridades de sus decisiones de carácter inversor y económico; así mismo el partido comunero lamenta que esta decisión supone nuevos obstáculos a la creación de una Banca Pública Castellana, que no se oriente a la especulación, los grandes patrimonios y los intereses empresariales de los poderosos sino que sirva de herramienta de promoción económica social y cívica.

Según las previsiones de la fusión entre ambas entidades por el mecanismo de absorción de BANKIA por CAIXABANK, se crea el mayor banco de nuestro país con 650.000 millones de euros en activos en España, 6.700 oficinas y más de 51.500 empleados. Una fusión que se justifica, por parte del Gobierno y de sus promotores, en la necesidad de hacer frente a la crisis económica del coronavirus, a la pérdida de rentabilidad del negocio bancario tradicional y a la modernización y digitalización de los servicios de banca. Sin embargo, para el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) este proceso va a implicar va a implicar en un plazo de cinco años la eliminación de 20.000 empleos (cuyo coste impactará en parte en las arcas públicas mediante prejubilaciones y otros costes sociales y laborales), el cierre de 3.000 oficinas, que se van a centrar fundamentalmente en las pequeñas localidades de la España Vaciada, y la definitiva no recuperación de la práctica totalidad de los 24.000 millones de euros que aún debe al Estado Español por las dotaciones que a través del FROB inyectó en el rescate de BANKIA; Los castellanistas recuerdan la Gran Recesión de 2008, que se está quedando pequeña ante el tsunami económico que se avecina tras la pandemia del Covid19, se llevó por delante más de 100.000 empleos en el sector bancario y el 40% de las sucursales. CAIXABANK y BANKIA han cerrado más de 4.000 oficinas desde 2012. La solvencia y la viabilidad económica de la nueva entidad, no tendrá nada que ver con su tamaño, sino con sus criterios de gestión, que desgraciadamente estarán más pendientes de dar valor y dividendos rápidamente a sus accionistas, que en mantener un servicio público y social.

Desde el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) se recuerda el carácter público y social de estas dos entidades, y su fuerte presencia en las comunidades autónomas castellanas, fruto de la absorción de numerosas Cajas de Ahorros de estos territorios como Caja Madrid, Caja Burgos, Caja Rioja, Caja Ávila y Caja Segovia. Así la formación castellanista y comunera reclama que dado que el Estado Español es el propietario del 62% del valor de BANKIA, que a su vez debe devolver los 24.000  millones de euros pendientes al FROB, transforme a esta entidad en una Banca Pública Castellana, ya que la mayor parte de su actividad se centra en estos territorios, convertida en una Banca Ética y Social, que guie sus acciones económicas e inversoras mediante criterios no especulativos ni por el mero beneficio bursátil y de dividendos, sino orientados a la prestación de un servicio público al territorio de la Castilla Vaciada, las pequeñas localidades, los microcréditos a emprendedores verdes, sociales y rurales, y las inversiones sociales, viables, sostenibles y no especulativas.