El PARTIDO CASTELLANO TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) denuncia ante la opinión pública el escandaloso incremento en las dietas y otras retribuciones que reciben los concejales del Ayuntamiento de Burgos, algo especialmente obsceno en plena crisis sanitaria, económica y social por la pandemia del Covid-19 que ha elevado a máximos no conocidos desde la Guerra Civil española la población demandante de alimentos en las “colas del hambre”, hasta superar el millón y medio de personas, así como el impacto  entre la población en paro, quienes no pueden pagar la hipoteca o el alquiler, los autónomos que han tenido que echar la persiana o los excluidos que no ven futuro.

Los castellanistas consideran impresentable que los concejales del consistorio burgalés hayan aumentado las retribuciones de sus dietas desde 250.000 euros en 2019 a 450.000 euros en 2020, cifra que se ha quedado ya agotada en septiembre y ha tenido que ser ampliada en 145.000 euros en el último Pleno, lo que supone un incremento del 140% en un solo ejercicio.

La actitud de los grupos mayoritarios en el Consistorio burgalés, PSOE, PP y Ciudadanos, de incrementar sin límite sus retribuciones puede calificarse a juicio de la formación comunera como “saqueo de las arcas públicas”, ya que no se justifica en ningún criterio objetivo ni en necesidad sobrevenida alguna, salvo la mera codicia, tan fácilmente alcanzable mediante el mero voto afirmativo en el Ayuntamiento.

Si los incrementos desmesurados de las dietas de los ediles burgaleses son un escándalo, no son por desgracia el único en la gestión de los partidos del Ayuntamiento, con el dinero de que se apropian. Así, la subvención de los grupos municipales ha pasado de 35.000 euros anuales en 2019 a 170.000 euros en 2020 ¡una subida del 400%!. Igualmente desde el PARTIDO CASTELLANO TIERRA COMUNERA (PCAS-TC), se considera criticable que la actual corporación del ayuntamiento de Burgos, es la que mayor número de concejales liberados y de asesores, estratosféricamente retribuidos, en los más de 40 años de democracia municipal que llevamos desde 1979.

La formación castellanista trasladará toda esta información a la Fiscalía Anticorrupción, porque considera que se están vulnerando numerosas leyes, tanto del buen funcionamiento de las corporaciones locales como de limitaciones del gasto, con la única finalidad de enriquecer a los concejales de forma desproporcionada.

Finalmente, desde el PARTIDO CASTELLANO TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) se considera una desvergüenza que, cuando son miles los burgaleses pendientes de ingresar el mísero Ingreso Mínimo Vital; cuando son miles en Burgos los autónomos, comerciantes y hosteleros al borde del cierre definitivo, las familias que dependen de Cáritas y del Banco de Alimentos para comer y miles los jóvenes que no ven ninguna luz en el horizonte de su futuro, los concejales del Ayuntamiento de Burgos piensen exclusivamente en redondear sus ganancias en lugar de trabajar por mejorar las condiciones de vida de la gente y dotar a la ciudad de las inversiones que permitan a Burgos encarar con mejores perspectivas la década perdida que se nos avecina.