A través del diputado de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví, los castellanistas han formulado una decena de enmiendas sobre medio rural, despoblación, ferrocarriles, autovías, industrialización o economía sostenible

El PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) ha presentado en el Congreso de los Diputados nueve enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado, a través del Diputado de Compromís (Grupo Parlamentario Plural) Joan Baldoví, formación con quien colabora estrecha y habitualmente. Estas enmiendas representan un montante total de 975 millones de euros en inversiones para las distintas comarcas y provincias castellanas.

De esta manera, una vez más, los castellanistas demuestran que pese a no tener presencia en las Cortes Generales, son capaces de encontrar maneras de canalizar su interés por las necesidades de los castellanos y de las comarcas más desfavorecidas y abandonadas por los gobiernos, a través de los socios parlamentarios de Compromís con los que llevan años colaborando de manera efectiva.

En cuanto a desarrollo rural, estas enmiendas contemplan una inversión de 150 millones de euros para desarrollo rural en las provincias de Toledo, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Albacete, en las que la pérdida de población es constante y la inversión real nula, por lo que se hace necesario fijar población en el medio rural e invertir para frenar esta situación.

Una enmienda similar, destinada a fomentar el desarrollo rural en las nueve provincias de Castilla y León, afectadas por una pérdida constante de población y un abandono del medio rural, se ha cifrado en una necesidad inversora del Ministerio de Agricultura de 90 millones de euros.

En política industrial, los castellanistas han presentado dos enmiendas por un valor total de 120 millones de euros para la realización y consecución de planes de Reindustrialización en las comarcas de Miranda de Ebro (Burgos), Béjar (Salamanca), El Bierzo (León), Puertollano (Ciudad Real) y Talavera de la Reina (Toledo), con las que se busca frenar el éxodo juvenil y las elevadas tasas de desempleo, realizando inversiones inmediatas en industrialización, digitalización, economía verde, agroecología e industria sostenible.

Así mismo, una enmienda por valor de 60 millones de euros busca la creación de un Plan de Reactivación Económica Sostenible para las comarcas de Castilla-La Mancha, Castilla y León y Comunidad Valenciana que han sido objeto de estudios y solicitud de permisos para explotaciones de gas no convencional mediante la técnica de fractura hidráulica, que genera un enorme impacto ambiental, así como condiciona las posibilidades de otro modelo de desarrollo más ecosostenible en esos territorios. Las actuales condiciones económicas de los precios de los Hidrocarburos han hecho desistir, de momento, a las empresas exploradoras y explotadoras de sus intenciones iniciales, situación que puede volver a cambiar en el futuro. Se propone una actuación desde el Gobierno Central en estas Comarcas pivotando inversiones que dinamicen un modelo económico endógeno, sostenible y basado en sus recursos propios, por lo que es necesaria una actuación inmediata de reindustrialización.

En materia de transporte ferroviario, los castellanistas han decidido apostar en sus enmiendas por las líneas de tren convencional, más vertebrador y sostenible que el modelo “todo AVE” que siguen defendiendo los grandes partidos y que abandona a su suerte a todo el medio rural castellano. Así, se han presentado tres enmiendas por un importe total de 135 millones de euros, desglosadas de la siguiente manera:

  • 20 millones de euros, para la Renovación de la vía de tren convencional Madrid-Valencia en las provincias de Madrid, Toledo, Cuenca y Valencia.
  • 100 millones de euros, para la Renovación y Modernización de las vías de ferrocarril convencional en los tramos en peor estado de las provincias de la comunidad autónoma de Castilla y León, con el objetivo de mejorar el servicio a la población y avanzar hacia la descarbonización, sustrayendo viajeros y mercancías al transporte por carretera
  • 35 millones de euros, para obras de urgencia y redacción de proyecto en vías de reabrir operativamente al tráfico comercial la línea de ferrocarril 102 de la RFIG Bifurcación Aranda-Madrid Chamartín en su tramo Manzanares-Soto del Real a Aranda de Duero-Montecillo (Tren directo Madrid-Burgos por Aranda de Duero.

Finalmente, en cuanto al transporte por carretera, los castellanistas han presentado enmiendas por valor de 400 millones de euros para las Autovías A-11, A-12, A-73 y Carretera Nacional convencional N-234, en Castilla y León. Existen una serie de autovías y carreteras nacionales en Castilla y León, que según las programaciones de Infraestructuras del Estado, deberían estar finalizadas hace veinte años, mientras su grado de ejecución actual no llega ni al 30% de su trazado. Al ritmo actual estarían finalizadas en 2050 lo cual es inadmisible. Dentro de todas ellas se han seleccionado cuatro vías claves por su interés general para todo el Estado:

  • La Autovía del Duero (Valladolid-Soria), especialmente sus tramos por la Ribera del Duero: la A-11, muy abandonado por Fomento en los dos decenios anteriores, a pesar de ser el que más tráfico alberga y el que más accidentes genera en Castilla y León, conectando el eje del Duero.
  • La Autovía “Camino de Santiago”, A-12, que articula las Comunicaciones Burgos-Logroño, y que en el tramo burgalés aún no tiene ni un solo km ni ejecutado ni en obras.
  • La Autovía Burgos-Aguilar de Campoo, A-73, que facilita la comunicación entre la Meseta y la costa cantábrica.
  • La Carretera Nacional N-234, Burgos-Soria, que articula un enorme espacio territorial de la denominada “España Vaciada”, y que cuenta con numerosas travesías especialmente peligrosas, donde son urgentes variantes, así como crear un tercer carril en algunos tramos de fuertes pendientes, donde el tránsito de camiones para transportar mercancías genera números problemas.