La Moción de Censura, que si nadie lo evitará se perpetrará en Tórtoles de Esgueva, este miércoles, supone, según el PARTIDO CASTELLANO TIERRA COMUNERA (PCAS-TC),”una cacicada que desprecia la democracia real y participativa”, y acusa tanto a los dirigentes como ediles de PSOE y C´s de “vivir al margen de la realidad del pueblo que piensan gobernar”.

Desalojar de la alcaldía a Pilar Alejos, cabeza de lista de la candidatura del PARTIDO CASTELLANO TIERRA COMUNERA (PCAS-TC), y a la concejala Ana Higuero, supone frenar el proceso de cambio, transformación y modernización en la localidad de Tórtoles de Esgueva desde su Ayuntamiento, que se ha ganado el apoyo popular, a través de sus numerosas iniciativas a favor del interés general y de fomento de la participación ciudadana

Los castellanistas consideran que la moción de censura en el consistorio de Tórtoles de Esgueva, solo está guiada por el intento de favorecer intereses personales de algunos de los ediles implicados en la misma, que pretenden instrumentalizar las acciones municipales en favor de beneficios particulares al margen del interés del común.

Al mismo tiempo, desde el PARTIDO CASTELLANO TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) se denuncia el comportamiento mezquino y corrupto de las direcciones provinciales de Ciudadanos y del PSOE, que empujan a espaldas de los vecinos, a sus ediles en Tórtoles de Esgueva a una moción de censura que mayoritariamente es rechazada en la localidad esguevana, simplemente en favor de sus intereses partidistas, generando una división y un enfrentamiento absolutamente innecesarios entre los vecinos.

Del mismo modo, los responsables del PARTIDO CASTELLANO TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) en Burgos consideran totalmente reprobable el comportamiento de Lorenzo Rodríguez y de Esther Peña, que demuestran que tanto el PSOE como Ciudadanos en las instituciones públicas, como es el caso de la Diputación Provincial de Burgos, no actúan en favor de la vida de los habitantes de las localidades rurales burgalesas, ni dando apoyo a los municipios y entidades locales menores de la provincia, sino que utilizan sus espacios de poder exclusivamente para su beneficio personal y de sus camarillas políticas, así como para desestabilizar aquellas instituciones locales que no se doblegan a sus presiones partidistas.